Valientes enamorados,los que confiesan su amor
precipitándose a una cascada de desamor.
Cobardes los que no luchan por lo que realmente desean
porque se quedarán solos con sus miserias.
Se fueron ya las lágrimas,mas
quedaron las brumas y el dolor en las entrañas
que calan mi soledad de pensamientos
y me hacen recordar nuestros momentos
pero no logran evaporar mis sentimientos
que ya no volverán sin sufrimientos
por no poder vivir con más lamentos
difuminando la sombra de la tristeza,
pues aun me acompañan tus recuerdos
que me acarician sonrientes y se me clavan como espinas
sangrando de nuevo mi herida que no termina de curarse.
Descongelaste mi corazón que no era capaz de amar,
lo fundiste con tus labios, tus mimos y tu cariño .
Pero todo terminó, de la noche a la mañana,
un final sin despedida,
como si hubiese sido un mágico sueño,
del que no quiero despertarme todavía,
aunque que sé que cualquier día,alguien(como tú, una vez llegaste)
aparecerá y me despertará como a la bella durmiente ¡Un príncipe!
el que me hará su princesa en otro cuento de hadas, y esa vez no me saldrá rana.
Dedicado a alguien que no va a leer esto, pero que me ha enseñado que a veces hay que arriesgarse a vivir porque un buen momento en buena compañía se convierte en un momento doblemente especial.
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1 comentario:
Así me gusta, que la esperanza sea lo último que se pierde. Vales mucho Blanca nieves, y sin duda irán a despertarte
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